Apostándole al miedo


Resulta que, hace tan sólo un año y unos meses, me moría de miedo por componer con otras personas.

Aunque era algo que ya había hecho antes, lo dejé de hacer por un tiempo, por lo tanto regresar a ello, me daba terror.


Un día, me llegó la invitación para ser parte de un campamento de compositores.

Aunque primero harían unas audiciones y a partir de ahí definirían la sede que nos tocaría a cada seleccionado.

Obviamente yo dije que sí, sin pensar en que después iba a querer huir de ahí muerta de nervios pero aún así, sentí que era algo que tenía que hacer... Y confirmé.

Me tocó ir a Estocolmo, y en enero del 2018 llegué a esa hermosa ciudad para ir al campamento.


El campamento funcionan de forma que nos reunimos en un hotel, diferentes compositores y productores de todas partes del mundo y por dos días completos nos dedicamos a componer y a grabar esas canciones que nacen en las sesiones, casi nadie se conoce a menos de que algunos ya hayan trabajado juntos por alguna razón previamente.


En esos días intensivos de música y crecimiento tanto artístico como personal... Me di cuenta que era algo, como oculto en mí, una fascinación por componer, por ser mejor y mejor y hacer canciones cada vez más buenas.


Este viaje se convirtió en una de esas experiencias que te cambian, te dan un empujón como de 100 escalones para arriba, todo por salir de tu zona de confort y como plus, descubrir una nueva área en tu vida a explorar y desarrollar.

Además, vi a tantas mujeres siendo productoras que me inspiraron tanto y fue ahí donde justo en mi diario

(que ya les he platicado un poco sobre la importancia para mi de llevar uno y no es cualquier diario como el de las películas donde escribes todo lo que hiciste durante el día, es más bien como una documentación de vida, experiencias y aprendizajes, del cual luego les compartiré un poco más a detalle) Escribí que quería ser productora. Tomé la decisión y me comprometí.

Ahora lo vuelvo a ver y me da una emoción increíble saber que poco a poco lo voy concretando.


Regresé a México y me forcé a seguir buscando estas oportunidades, para componer con otros autores. Así empecé concretar algunas sesiones, aunque yo todavía moría de miedo cada vez que llegaba la hora de reunirme con los compositores y VOILÁ; Tratar de hacer magia con música y letra. Pero seguí haciéndolo, la verdad es que soy muy necia y cuando se me mete una idea a la cabeza, no hay salida más que llevarla acabo.


Así que poco a poco no sólo me empezó a dejar de dar miedo, sino que ya lo disfrutaba muchísimo. Y buscaba hacerlo más seguido. Logré también hacer mi primera producción musical gracias a gente que me he encontrado en el camino que me dio esa oportunidad y ha creído en mí.


Pasaron unos meses de ese viaje a Estocolmo, y me volvió a buscar la organizadora del campamento, para invitarme al siguiente, que esta vez sería en Budapest.

Otra vez dije que sí pero volvió el miedo... Y me preguntaba ¿Por qué?

Bueno a ver...Pues obviamente es cruzar miles y miles de kilómetros a un país desconocido, a componer en un idioma que no es el mío, el inglés.

Y bueno, "pues simplemente porque es algo que da nervios" pensé.. "PERO HAZLO".


Ahí voy de nuevo, en febrero de este año, 2019. Viajo a Budapest, no sin antes visitar uno de mis lugares favoritos en esta tierra; Madrid. Para aprovechar y seguir sembrando semillas por allá... En fin, después de unos días grabando videos y re conectando con músicos y autores, me fui a Budapest.


Misma dinámica, distinta gente.. A excepción de uno de ellos, que yo había conocido en el otro campamento, la verdad es que no conocía a nadie.

Me tocó componer con personas increíblemente talentosas y las canciones que nacieron ¡Las AMO! Reafirmé mis ganas de hacer esto mucho más, diario si puedo y si me alcanza el tiempo, y la verdad es que así está siendo. Pues he descubierto algo que me hace sentir plena. Me enamoro de la música de otra forma. También me olvido de que, si la prisa de las redes sociales y contenido, la presión de los años, la ansiedad, blah blah blah.

Ya saben, todo eso que últimamente nos ataca a la mayoría.


No, en ese espacio, como estar en el estudio de grabación, es fascinante

y el tiempo no figura

Para describirlo en una palabra, como lo diría Barney Stinson;

LE GEN DARY


Todo esto, se los cuento porque tal vez...detrás de todo ese miedo que sienten por algo, esté algo maravilloso por descubrir. Y se lo deben a ustedes mismos averiguarlo.

Pasa mucho, siii, pasa mucho. Sientes miedo, luego te duele el estómago, sudan las manos, tiembla el cuerpo.

Si claro que pasa, pero pasa más si te quedas con la duda.

Pasa el tiempo, pasa la vida, pasan las oportunidades.

Pasa todo.




Algo que escribió Dore, una gran mujer y que cambió completamente mi percepción de muchas cosas; "No es un día más, es un día menos"

¡CLARO! Ahora todos los días lo veo así, y me inspira a pensar, es que este día tiene que ser LO MÁXIMO porque se va y no regresa. Aunque... en mi diario quede plasmado obvio ;)



Sueñen mucho, luego levántense y hagan que suceda.

¡Y luego me cuentan!






















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